El cómo vivimos es el reflejo de quienes somos.
Considerando la influencia de factores económicos, culturales, emocionales, psicológicos, familiares, educativos, sociales, en la conducta de los seres humanos, observamos que los individuos favorecen o desfavorecen la convivencia vecinal. La calidad de vida depende de la disposición y del respeto que cada vecino tenga hacia los otros miembros de la comunidad.
Por nuestras diferencias se pueden generar conflictos y para minimizarlos se establecen normas y reglas de convivencia que permitan vivir en armonía. in embargo, todos no las cumplen, esto produce situaciones incómodas e insostenibles por comportamientos inadecuados, irrespetuosos y de desconsideración con los vecinos.
Al vivir en comunidad los problemas más frecuentes se presentan por egoísmo o desconsideración, entre los que están: el taconeo en la casa de arriba, el vecino de al lado tiene el televisor con mucho volumen, el olor a cigarro del vecino de abajo molesta al que no fuma, los gritos de los niños en las calles perturban a los adultos mayores en sus horas de descanso, las calles están sucias de las heces de los perros, sacar la basura en horarios no convenidos o porque los niños arrojan los papeles de chucherías en las calles, el ruido del taladro a la hora de descanso, el vigilante que no cumple sus funciones, la vecina que estaciona en la entrada de mi estacionamiento o muy pegado a mi vehículo, los chicos jugando atravesados en las calles y no permiten la circulación de personas o vehículos, las fiestas escandalosas los fines de semana o en dias laborables.
Todas estas situaciones generan perturbación y malestar en la comunidad, lo cual se puede afrontar con organización, disposición y ganas de

